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El máximo accionista designa un Consejo de Administración diseñado en la sombra por el expresidente de la entidad
21 de mayo de 2012
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Rafa Torre Poo | Santander.-

Alí apareció finalmente en la Junta Extraordinaria de Accionistas de ayer para dar un puñetazo encima de la mesa y retomar el control del Racing. El máximo accionista de la entidad envió a dos abogados de su confianza, Horst Weber y Francisco Escat, para presentar un Consejo de Administración que había sido organizado en la sombra por Francisco Pernía. El expresidente se encargó de buscar, convencer y reclutar a los cuatro consejeros cántabros, algunos de ellos de notoriedad pública en la región. El exdirector del grupo deportivo ciclista ONCE Manolo Saiz; el medallista olímpico en vela Toño Gorostegui; el exconsejero del club José Campos, habitual de las revistas del corazón por estar casado con Carmen Martínez Bordiú; y su delfín en el anterior y fallido Consejo, Ángel Lavín 'Harry', fueron los que se encargaron de 'cantabrizar' la operación. Los cuatro restantes los eligió Alí Syed, que se incluyó, además, como cabeza de lista. Su primera misión para evitar la disolución del club será llevar a cabo el convenio de acreedores y el plan de viabilidad una vez que sea aprobado en la Junta del 11 de junio. Eso sí, para poder hacerlo necesitarán que antes los administradores les devuelvan el poder de ejecución de sus facultades, que actualmente no tienen. El proyecto de Alí y Pernía frustró las esperanzas de los pequeños accionistas que bajo el amparo de la asociación AUPA presentaron, finalmente, una lista consensuada con el Gobierno regional. A pesar de que sólo el voto de Alí (98,93% de las acciones) sirvió para echar abajo su sueño, los enviados de Syed tuvieron que escuchar y ver cómo toda la sala apoyó masivamente la iniciativa de los pequeños propietarios.

La operación pergeñada por Francisco Pernía fue un calco de la anterior, la fallida del pasado mes de diciembre. Desde que dimitió oficialmente, el expresidente del Racing ha tenido tiempo para tejer, con la tranquilidad que le otorgaba el no estar en la primera línea de fuego, su manera de recuperar el mando de un club del que tuvo que salir, muy a su pesar. La operación retorno que intentó en la Junta de diciembre del año pasado resultó un fiasco para sus intenciones. Echó un pulso al Gobierno regional por no incluir a José Antonio González 'El Guaje', para el que quería la presidencia en el denominado 'grupo de los 40.000 euros', de Isabel Bolado. Sin embargo, Pernía diseñó un plan B para vengarse y junto a Alí presentó un consejo formado por tres hombres de la confianza del empresario indio y cuatro elegidos por él. Nando Ortiz, expresidente de las Peñas; Fernardo Burgués, lotero, y Ramón Muñiz, exdirectivo del club. Además, incluyó ya a 'Harry', que es además familiar del 'Guaje'. Sin embargo, la presión social a la que fueron sometidos los candidatos cántabros, tras una Junta también muy convulsa, fue tan alta que uno por uno, menos Ángel Lavín, fueron renunciando al cargo.

Esta escalada de rechazos habilitó a la jueza Mar Hernández para deposeer de sus funciones al Consejo que nunca se llegó a constituir. Cinco meses después, Pernía no ha fallado. Uno por uno ha ido convenciendo a los candidatos, que cuando el administrador concursal Alejandro Alvargonzález, presidente de la Junta, fue leyendo sus nombres, desataron la ira general de todos los asistentes. Antes de nada, lo primero que hizo Pernía es asegurarse de que los que le dieran el sí, no recularan después. Incluso Bernardo Colsa, líder de AUPA, llegó a asegurar que Pernía «había ido ofreciendo dinero», una posibilidad que desmintieron a EL DIARIO MONTAÑÉS José Campos y Manolo Saiz. Lo que sí admitieron es haber aceptado el encargo de entrar «tras hablar con Francisco Pernía». En otros casos, entre los candidatos que han rechazado la proposición, Pernía ha utilizado distintos métodos. Desde emplear a un interlocutor que en su nombre reclutaba consejeros y terminaba las conversaciones telefónicas diciendo «si tienes alguna duda, llamas a Pernía», hasta otros a los que el sábado por la tarde intentaba seducir con su discurso de grandes proyectos de futuro para el club. «Vamos a invertir ocho millones de euros en fichajes, el problema surgiría si no conseguimos subir a Primera», llegó a asegurar Pernía, según relató a este periódico uno de los 'tocados' por el expresidente.

Tan elaborada tenía la hoja de ruta el tándem Alí-Pernía, que hasta tuvo tiempo para celebrar una reunión la noche del sábado, donde estuvo presente la 'selección cántabra' del Consejo, y otra ayer justo después de haberse celebrado la Junta más polémica y convulsa de cuantas se recuerdan en la historia del club. En la misma, Saiz, Campos, Lavín y Gorostegui se entrevistaron con Horst Weber y Francisco Escat para ir perfilando el futuro cercano de la entidad. Además, pusieron en común su primer comunicado oficial. En su declaración de intenciones fundamentaron el haber aceptado el cargo «porque deseamos y queremos fervientemente que se normalice definitivamente el funcionamiento interno del club». Solicitaron «aunar esfuerzos», para encontrar «la paz social». Eso sí, lanzaron un reto a todos los que apelan al sentimiento racinguista y se erigen en dueños de la entidad. Por eso, anunciaron que «la próxima temporada convocaremos una Junta General Extraordinaria al objeto de impulsar una ampliación de capital». La intención, según dicen los consejeros, esta dirigida «a que los socios del club, si lo desean, ostenten una participación sustancial del capital social y pasen a ser los verdaderos dueños de la entidad».

El futuro del club, en juego

Aunque eran conscientes de que la presencia de Alí era más que segura, los pequeños accionistas albergaban un mínimo de esperanza de poder hacerse con el timón de la entidad. La no comparecencia en la primera convocatoria de Syed el sábado entraba dentro del guión, pero, para ellos, todo se torció ayer. A primera hora de la mañana, la aparición del empresario indio representado por dos abogados era ya segura. Tal y como publicó este periódico, un letrado del bufete Baker & Mackenzy, Fernando Escat, apareció en un taxi acompañado por un rostro de sobra conocido para el racinguismo, el del abogado Horst Weber. La entrada al salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Cantabria de los dos letrados quiso ser abortada por los pequeños accionistas que a esas horas esperaban la llegada del 'topo de Alí'. Los enviados del empresario indio tuvieron que ser escoltados por la Policía Nacional.

Una vez en el interior, siguieron estrictamente las órdenes que la dupla Alí-Pernía les habían encomendado. El primer punto del orden del día era para designar un nuevo Consejo de Administración. De forma pausada, y entre abucheos y gritos, lograron imponer su candidatura, gracias al mayor peso de su paquete accionarial, y votaron en contra de la elegida por AUPA y el Gobierno, lo que desató la ira de los asistentes. Un clima de crispación que aumentó cuando Horst votó también en contra de solicitar la acción de responsabilidad social para el anterior consejo, solicitada por la candidatura de los minoritarios.

Fue Bernardo Colsa, presidente de las Peñas, el que tuvo que llamar a la calma antes de que se iniciase la Junta para explicar a los accionistas la importancia vital que tenía acabar la jornada con la designación de un Consejo de Administración. Y es que sin él, el Racing estaba condenado a la desaparición. La primera obligación que tienen encima de la mesa los ocho candidatos es aplicar el convenio que se presentará para su aprobación en la Junta de Acreedores del club del próximo 11 de junio. Si el documento sale adelante serán los responsables de que se cumpla el plan de viabilidad. Pero para ello necesitan que antes les devuelvan las facultades. Esta decisión, según ha podido saber este periódico, corresponde a los administradores concursales, que si atisban cualquier tipo de sospecha, continuarán con la suspensión.

Sin embargo, lo primero que tienen que hacer los ocho consejeros es aceptar el cargo para que el Consejo pueda ser inscrito en el registro mercantil. Para ello, a los cántabros les servirá con acudir a una notaría, pero los extranjeros deberán ponerse en contacto con la embajada o consulado de España en sus respectivos países de origen, que oficiarán de entidades verificadoras.

En un segundo plano, no por ello menos importante, el nuevo órgano de gobierno debe ir perfilando un equipo y estructura deportiva de cara a la próxima temporada. Antes de pensar en objetivos como el ascenso a Primera, el club deberá contar con un entrenador, director deportivo, además de numerosos fichajes para apuntalar una plantilla que está algo coja después de que once jugadores terminen contrato el 30 de junio. La intención de los administradores concursales es irles adelantando trabajo, eso sí, siempre con su visto bueno y aprobación. Antes del desembarco del nuevo Consejo, Santiago Ruiz Asenjo ofreció el puesto de director deportivo a Quique Setién, pero el exfutbolista mantuvo una polémica, la pasada temporada, cuando era presidente Francisco Pernía.

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